Entrevista publicada el 18 de enero en el Semanario El Noroeste.

La primera pregunta es casi obligatoria: ¿Cómo se puede presidir FEREMUR, ser estudiante de Derecho, además subdelegada de la Facultad, y a saber qué me dejo en el tintero? ¿De dónde sacas el tiempo?

La situación se basa en ponerse el despertador a las seis y a las siete ya estoy lista. Llego a las ocho a Murcia, voy a clase, después a la Consejería. Por la tarde un rato en la facultad, estudiando un poco más. Después a la radio o reuniones. Para acabar el día clases de inglés. Ese es un día normal, para mí.

Ahora que ya te conocemos un poco, nos gustaría conocer al integrante de FEREMUR ¿Existe algún perfil predeterminado? ¿Qué crees que diferencia a los miembros de FEREMUR de otras asociaciones?

FEREMUR ofrece a los alumnos un modelo educativo serio. Es un alumno que piensa que el sistema no funciona, que tenemos que reivindicar, porque los alumnos tenemos que reivindicar sin tener que hacer uso de la demagogia incendiaria. Es decir, una protesta basada en informes internacionales. En definitiva, alumnos preocupados por el sistema educativo que van a recibir las futuras generaciones. Nosotros somos una federación que independientemente de que se nos acuse de ser políticos, defendemos el modelo educativo liberal. En este modelo se premia al buen estudiante, hay igualdad de oportunidades, que no de resultados, que son conceptos diferentes. Al fin y al cabo, FEREMUR ofrece formar parte de la red de estudiantes más importante de la región. Esto incluye desarrollar la vida social entre las asociaciones. Sin olvidar que se puede conocer gente, que las ideas llegan a donde deben de llegar y que se pertenece a una asociación que cuando se fija un objetivo lo consigue.

 ¿Y cómo os coordináis y relacionáis entre las asociaciones que formáis parte de FEREMUR?

Nos basamos en nuestra ejecutiva. FEREMUR actúa en educación secundaria, formación profesional y universidad. Cada uno de los miembros de la ejecutiva coordina a los presidentes de las asociaciones. Pese a esto, nosotros nos basamos en la independencia de cada uno de los asociados. ¿Eso qué quiere decir? Qué cada presidente tiene total libertad para hacer lo que quiera y si en algún momento requiere nuestro apoyo, lo tiene al máximo. En definitiva, creemos que la eficacia de la labor que lleva a cabo se debe a la confianza que tenemos en que las labores que llevan a cabo no necesitan ningún control permanente por parte de la directiva.

La Comunidad Autónoma apoya con subvenciones el desarrollo de las actividades de asociaciones como FEREMUR. En 2011, se os concedieron 31.573,50 euros ¿Qué actividades se desarrollaron gracias a este apoyo? ¿Qué resultados produjeron?

Esto fue en el curso 2010-2011. Se llevó a cabo la campaña La Educación Merece Respeto, en cuya segunda parte estamos trabajando. En esta junto al sindicato de profesores reivindicábamos la pérdida de valores en el aula. Otra parte se destinó a llevar a los chavales que habían trabajado durante el año a un camping donde pudieron hacer mil cosas. Tampoco se debe olvidar el gasto en publicidad tanto para los centros, como de asociaciones. También se apoyan proyectos de las asociaciones. Por ejemplo, un curso de FP de electrotecnia desarrolló una serie de proyectos que presentó a concursos a nivel internacional y regional. Éstos fueron apoyados financieramente por FEREMUR al final de que fueran competitivos.

Ya hemos hablado de proyectos pasados, ¿nos podrías contar algo sobre los nuevos retos que se plantea FEREMUR bajo tu presidencia?

Yo quiero revolucionar FEREMUR. Antes, FEREMUR funcionaba de una forma, yo llevo mucho tiempo en la asociación, y ahora lo va a hacer de otra. He defendido un modelo educativo concreto, muy, muy concreto. Éste tiene unas aspiraciones, unas premisas fijas y se ha incentivado a los integrantes de las asociaciones a abrir un debate sobre estas. Esto tiene como fin saber si el modelo que defendemos es común y si vamos a funcionar bien como federación. Es algo imprescindible cuando presides un sitio con tanta gente metida, debes saber si estás hablando por todos. A mí se me critica muchísimo por eso, por ejemplo cuando doy opiniones que no son del todo populares se me dice: “oye qué estás hablando por todos”. Por eso, quiero que se reflexione sobre lo que nosotros somos y queremos. Este paso ya se ha dado, se hizo una conferencia hace un par de meses y donde los presidentes de las asociaciones dieron su punto de vista sobre lo que para ellos era FEREMUR. Se unificaron visiones y se creó un modelo concreto que todos los integrantes de FEREMUR defienden. Mi objetivo fundamental en este tiempo como presidenta es que los estudiantes sepan qué es FEREMUR, lo que se hace; porque tal vez hay alguien que necesite ayuda de una federación como la nuestra, o la nuestra en concreto, y no nos conoce. Quiero salir sabiendo que todas las personas que crean que los estudiantes pueden jugar un papel importante en el sistema educativo, teniendo voz y voto real y efectivo puedan tomar parte en esto; más allá de las manifestaciones, que quien quiera manifestarse me parece estupendo, pero a mí las manifestaciones me gustan más en el despacho que en la calle.

FEREMUR insiste en la idea de que la manipulación se encuentra presente en las aulas. ¿Qué os lleva a esa afirmación? ¿Os han llegado testimonios sobre esto o pruebas de alguna manera?

Eso es algo que me pasó a mí cuando era estudiante. Fue una profesora en concreto que tenía  y otro que había en otro curso. Decían básicamente que si había un poco de decencia se debía ir a la huelga, porque lo que sucedía era una aberración. De todas formas esto es un caso en el que se puede interpretar como una opinión personal, y se puede pasar. Pero, otra cosa son documentos que tenemos por escrito y que hemos mandado a inspección en los que se habla de profesores que dicen que si por él fuera mataría al consejero o que el ministro Wert merece la hoguera. Esto es igual que si dicen que por culpa de Rubalcaba se va a acabar la educación en el mundo entero. En estos casos, los mandamos a inspección y en el 90% ha habido sanción. La ventaja de denunciar a través de FEREMUR es que se puede denunciar de forma anónima sin prejuicio para el alumno, siempre y cuando haya pruebas. Algo muy positivo que tendrá la ley de autoridad docente es que los profesores no tendrían que preocuparse por nosotros; pues tienen principio de veracidad, con lo tanto es el alumno el que tiene que demostrar que eso es verdad y no al revés como pasaba antes. Al fin y al cabo, nosotros buscamos sacar el adoctrinamiento de las aulas.

Si estáis tan seguros de que en las aulas murcianas hay manipulación ¿por qué FEREMUR respalda esa ley de Autoridad Docente, que reforzará la autoridad del profesorado, e incluso exigió una medida de este calibre en 2010? ¿Por qué reforzar la autoridad de aquellos que afirmáis que manipulan?

Precisamente es eso lo que nos lleva a apoyarla. Hay un sector, que no todo el profesorado, que aprovecha su posición como autoridad dentro del aula para reivindicar una serie de cuestiones. Sin embargo, hay muchos profesores que se quieren centrar en la parte de instrucción. Nosotros apostamos porque estos profesores tengan el respeto que se merecen dentro del aula como autoridad intelectual. Esto no quita para que en casos donde existan problemas existan los organismos suficientes para actuar. No quita para que el profesor como autoridad moral tenga el respeto que se merece. Para explicarlo se llevará a cabo una campaña, a fin de que conozcan los beneficios de la ley, que es producto al 50% de FEREMUR, y puedan aportar su visión. Ésta será elevada al consejero, al delegado del gobierno e incluso al ministerio para que se conozca la visión de los estudiantes. Con esto, creo que esta preferencia por el profesor va a mejorar la calidad educativa en las aulas, la falta de respeto ha hecho que la calidad educativa baje con respecto a la que recibían nuestros padres.

Si se llamara a FEREMUR y a ti como su presidenta para asesorar en un proceso de legislación sobre una jerarquía y los roles de cada uno de los miembros de la comunidad educativa ¿Qué propondrías?

En primer lugar creo que se debería equiparar a la administración y a los centros para mejorar la eficiencia y la coordinación entre ambos. Es decir, que vayan en el mismo rumbo, si nos adaptamos a un modelo educativo nos adaptamos a ese, si nos adoptamos al contrario, al contrario. Obviamente, siendo representante de los estudiantes debería decir que los estudiantes deberían ir los primeros. Sin embargo, a la hora de la legislación quienes deberían decidir son los profesores. Por esto pondría en primer lugar a centros educativos y la administración. Entonces: en primer lugar pondría a la Consejería y a la directiva de los centros. En segundo lugar irían los profesores. Después los alumnos, después los sindicatos y asociaciones y por último, los padres.

Otra ley que está en la palestra mediática es la LOMCE, según vuestro manifiesto podría suponer una revolución en el sentido que desean los estudiantes. Pese a vuestra satisfacción, ¿crees que hay alguna laguna o algún aspecto por mejorar en esta ley?

Por supuesto, hay muchísimas cosas que se podrían mejorar. Una de ellas es la competitividad, es decir, la incursión de la iniciativa privada en la educación pública. Otra reivindicación es que el cheque escolar llegue a ser una realidad. Los idiomas como una realidad en sí, potenciarlos mucho más. Una cuestión necesaria y que no se toca casi nada es la primaria. Muchos de los problemas educativos que hay hoy en día vienen de la educación primaria. Dado que hay alumnos que llegan a secundaria sin unas bases firmes. Luego hay otra cuestión que todo el mundo critica porque le conviene. Esto es algo que va a sonar mal, pero nosotros estamos a favor de que se le quite peso a los consejos escolares de los centros. He visto centros que han paralizado el programa de calidad por el consejo. Es decir, que el consejo pasase a tener un plano consultivo. Esto se debe a que creo que los que saben lo mejor para el centro son el equipo directivo.

También nos gustaría conocer cómo es el acercarse al estudiante y presentarle las ideas de FEREMUR. ¿Contáis con el apoyo del equipo directivo de los centros?

Nosotros estamos totalmente en contra del sistema de valoración de la representatividad en la región. Tenemos muchas asociaciones muy numerosas, pero que si nosotros esas asociaciones las dividiéramos por dos tendríamos el doble de representatividad de la que ya tenemos. Esto es absurdo, ya que no contabiliza el número de personas. De este modo, no se valora la representatividad real.

El gran problema es el desconocimiento. No somos capaces de llegar a todo el alumnado que nos gustaría. A esto se une la mala visión de la representación estudiantil, se tiene el concepto de que representar es ser mal estudiante o que solo estás ahí para armar follón. Pero realmente una federación como la nuestra puede ofrecer mil actividades y oportunidades. Y algo que a mí me encanta es que podemos tener contacto con el consejero y que éste lleva nuestras ideas al ministro. Podemos llevar nuestra idea a aquel que está desarrollando la ley que se implantará en el reino de España. Tenemos la opción de cambiar el curso de la educación de las nuevas generaciones. Hay ideas de FEREMUR que se están desarrollando en la LOMCE. De todas formas, Murcia es pionera, tras Cataluña, en representación estudiantil. Muchas federaciones están muertas en otras comunidades y viven del eco mediático de llevar toda la vida allí. Ahora, podemos llegar más a los estudiantes. Antes, un presidente no podía ir instituto por instituto, y era difícil conseguir que los estudiantes vinieran en un horario extraescolar. Al llegar a los institutos encontramos muchas reacciones desde ser recibidos con los brazos abiertos, hasta que nos echen. En otros simplemente les es indiferente. Normalmente el profesorado es más reticente a nosotros que el equipo directivo.

Perdóname que vuelva al pasado, pero me gustaría recordar tu investidura como presidenta. En ésta, numerosas autoridades educativas mostraron su apoyo a FEREMUR, en general, y a tu presidencia. Entre estos el consejero de Educación, Constantino Sotoca, afirmó que las puertas de la conserjería estaban abiertas para FEREMUR. ¿Han cumplido su palabra?

Ha cumplido su palabra al 100%. De hecho, no me puedo quejar de nada, he sido muy, muy crítica con ellos, con cosas que han hecho. Tal vez, sea fallo nuestro el no haberlas hecho públicas, pero hemos preferido solucionar las cosas internamente. La verdad es que yo le he dado muchísimos quebraderos de cabeza al consejero y me recibe cuando quiero, como quiero y porque quiero. Las puertas de las direcciones generales están abiertas para mí, me tratan casi como si fuera de la familia, aunque eso, como te he dicho les doy muchos dolores de cabeza. Pese a todo, el saber que las personas que están en la administración te están escuchando, te tienen en consideración y en estima… y bueno a mí eso me alegra mucho. Al consejero le estimo y respeto mucho.

Y antes de despedirnos me gustaría pedirte que compartieras con los lectores del Noroeste tu idea de una educación perfecta, el objetivo por el que estás en FEREMUR, la educación que quieres para tus hijos.

La educación que yo quiero para mis hijos es: una educación competitiva a través de la cual cuando mis hijos salieran del colegio fuesen personas autónomas. Yo estudié en un sistema  internacional que se basaba en la adquisición de competencias prácticas, éste estaba basado en el modelo de Finlandia, referente internacional en educación. Eso me enseñó a hacer cosas que el resto de mis compañeros no sabían hacer como expresarme, informarme o saber llevar a cabo una bibliografía. Esto no es porque fuese más inteligente o mejor estudiante. Soy una estudiante normal, dentro de la media con cosas que se me dan mejor y otras peor; pero al final el sistema educativo que he elegido me ha permitido adquirir capacidades, que me hacen desenvolverme en el mundo. Entonces, yo quisiera que mis hijos fueran a un colegio público en el que fueran educados por profesores con un nivel docente y de conocimientos que les marcase como a mí me marcó esa última etapa de mi formación. Me gustaría que mis hijos pudieran elegir el centro en el que estudiar, sin imposiciones del Estado, volvemos al cheque escolar. Me gustaría realmente que mis hijos aprendiesen idiomas. Que no necesitasen ir a clases de refuerzo, como en el caso de los idiomas. En definitiva, ser alumnos que sean capaces de desarrollarse desde el punto de vista práctico. Todo esto, sin perder de vista lo que debe ser el colegio: un lugar para desarrollarse intelectualmente, y bueno, socialmente, pero que se vea que el objetivo de la educación es la propia educación.

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